Inflamación silenciosa y salud hormonal: cómo identificarla y reducirla desde tu plato
- Gaby's Healthy Choices

- 2 ago 2025
- 3 Min. de lectura
¿Te sientes constantemente hinchada, cansada o emocionalmente sensible? ¿Tu piel reacciona, tu digestión se vuelve impredecible y tu energía cae sin razón aparente?, te cuento que también he estado ahí.
Puede que estés viviendo con inflamación silenciosa.
Este tipo de inflamación que no se ve, pero se siente. Y muchas mujeres convivimos con ella durante años sin saberlo, mientras afecta nuestras hormonas, ciclo y salud integral.
La buena noticia: puedes revertirla de manera natural y funcional.
Y uno de los caminos más poderosos empieza con lo que pones en tu plato.

1. ¿Qué es la inflamación silenciosa?
La inflamación es una respuesta normal del cuerpo frente a una agresión. Nos protege.
Pero cuando esta respuesta se activa todo el tiempo sin apagarse, se convierte en inflamación crónica de bajo grado. No causa fiebre ni dolor inmediato, pero daña tejidos, altera funciones hormonales y puede derivar en:
Síndrome premenstrual intenso
Problemas de tiroides
Resistencia a la insulina
Enfermedades autoinmunes
🔬 Referencia: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5805548/
2. Cómo afecta a tus hormonas
La inflamación altera el equilibrio de tus principales ejes hormonales:
Cortisol: sube como defensa, lo que desequilibra el sistema nervioso y altera el sueño.
Insulina: se vuelve menos efectiva, generando fatiga, antojos y aumento de grasa abdominal.
Progesterona y estrógeno: se desequilibran, afectando el ciclo, el estado de ánimo y la fertilidad.
Además, puede aumentar la permeabilidad intestinal y activar respuestas inmunes exageradas, especialmente en mujeres con predisposición a condiciones como SOP o Hashimoto.
3. Signos comunes de inflamación silenciosa
Fatiga persistente
Niebla mental
Cansancio matutino
Dolores articulares sin causa
Retención de líquidos
Piel reactiva o brotes repentinos
Trastornos digestivos
Si tienes 3 o más de estos síntomas de forma frecuente, tu cuerpo podría estar inflamado de forma crónica.

4. Alimentos que promueven inflamación.
Evitar no es castigar: es elegir lo que te ayuda a sanar.
Algunos alimentos que conviene reducir o eliminar si buscas armonizar tus hormonas:
Azúcar refinada (en bollería, postres, snacks)
Harinas blancas (pan, pastas, galletas ultra procesadas)
Grasas trans (frituras, margarinas, fast food)
Lácteos convencionales (especialmente si hay sensibilidad)
Carnes ultra procesadas
Referencia: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/15735094/
5. Alimentos antiinflamatorios clave.
Nuestro cuerpo no necesita perfección, necesita coherencia y amor.
Verduras de todos los colores: Brócoli, espinaca, betarraga, zanahoria. Ricas en antioxidantes, fibra y compuestos fitoquímicos que limpian y regeneran.
Frutas con antocianinas: Arándanos, cerezas, moras. Reducen marcadores inflamatorios.
Omega-3: Salmón, sardinas, semillas de chía y lino. Reguladores naturales del sistema inmune.
Ajo y cúrcuma: Poderosos moduladores de la inflamación y la salud intestinal.
Grasas saludables: Palta, aceite de oliva, frutos secos.

6. Estrategias para reducir la inflamación hormonal.
Desayuno antiinflamatorio:
Ejemplo: Tortilla de huevo con vegetales y aguacate.
Evita el picoteo emocional:
Come 3 comidas principales nutritivas para evitar el exceso de snacks ultraprocesados.
Hidratación activa:
Agua con limón o jengibre ayuda a limpiar y calmar el sistema digestivo
Cena temprana y liviana:
Ayuda a reducir el cortisol nocturno y mejora la calidad del sueño.
7. Cómo iniciar tu desinflamación hormonal desde hoy.
3 pasos concretos para empezar hoy mismo:
Agrega una verdura cocida en cada comida principal.
Usa cúrcuma o jengibre en tus guisos o caldos.
Cambia tu snack procesado por frutos rojos con yogur natural o semillas.
Recuerda: no se trata de eliminar todo, sino de sumar nutrientes que tu cuerpo reconoce como medicina. (Recuerda estas son recomendaciones generales, si te gustaría un plan adaptado personalizado, puedes escribirme.)
Conclusión.
La inflamación silenciosa es uno de los enemigos invisibles de nuestro bienestar hormonal y sin embargo también es una oportunidad para escuchar, cuidar y reconectar con una versión más vital y en calma.
El cuerpo no está castigando. Está pidiendo apoyo.
Y se lo podemos dar con una comida nutritiva a la vez.
Si sientes que esta información resuena contigo y te gustaría comenzar a aplicar estos cambios de forma acompañada y personalizada, escríbeme para agendar una sesión de exploración gratuita y descubrir cómo podemos trabajar juntas en tu salud hormonal.
Estoy aquí para ti.
Gaby,
Tu coach de nutrición holística.








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